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Tipos de pérdida auditiva: conductiva, neurosensorial y mixta explicadas
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Guías y educación

Tipos de pérdida auditiva: conductiva, neurosensorial y mixta explicadas

Conoce los 3 tipos de pérdida auditiva, sus causas, cómo se identifican en la audiometría y qué tratamiento aplica para cada caso.

OírConecta

31 de mayo de 2026

7 min de lectura

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Cuando alguien escucha por primera vez "tienes pérdida auditiva", suele asumir que todas son iguales. No lo son. Existen tres tipos principales —conductiva, neurosensorial y mixta— y entender cuál es el tuyo cambia por completo lo que viene después: el tratamiento, el pronóstico y la calidad de vida que puedes esperar.

La diferencia no es un detalle técnico para audiólogos. Una pérdida conductiva puede resolverse con una cirugía o con medicación. Una neurosensorial casi nunca se "cura", pero se compensa muy bien con audífonos y, en casos avanzados, con un implante coclear. Una mixta combina las dos.

En OírConecta vemos esta confusión todos los días: personas que cargan años con un diagnóstico difuso, sin saber qué les pasa exactamente ni por qué un audífono funciona mejor para el vecino que para ellos. Si vas a tomar decisiones sobre tu audición, primero hay que entender de qué se está hablando.

¿Qué es la pérdida auditiva y cómo se clasifica?

La pérdida auditiva —o hipoacusia— no es una sola enfermedad: es un síntoma con decenas de causas. Lo que tienen en común todas las personas con pérdida auditiva es que el sonido no llega al cerebro como debería. Lo que cambia es dónde se interrumpe el camino del sonido.

Ese camino tiene tres tramos:

  • Oído externo: el pabellón auricular y el conducto auditivo, hasta el tímpano.
  • Oído medio: el tímpano, los huesecillos (martillo, yunque, estribo) y la trompa de Eustaquio.
  • Oído interno: la cóclea, donde el sonido se convierte en señal eléctrica, y el nervio auditivo, que lleva la señal al cerebro.

Cuando el problema está en el oído externo o medio, hablamos de pérdida auditiva conductiva. Cuando está en el oído interno o el nervio, neurosensorial. Cuando está en ambos sitios al mismo tiempo, mixta.

Esa clasificación es la primera información que aparece en cualquier audiograma profesional y es lo que define toda la estrategia de tratamiento.

Pérdida auditiva conductiva

La pérdida conductiva ocurre cuando algo bloquea o dificulta que el sonido llegue al oído interno. El oído interno funciona bien; el problema es mecánico.

Causas más comunes

  • Tapón de cerumen impactado
  • Infección u otitis media con líquido
  • Perforación timpánica
  • Otosclerosis (los huesecillos se fijan y dejan de vibrar)
  • Cuerpos extraños (sobre todo en niños)
  • Malformaciones congénitas del oído externo o medio

Cómo se siente

La voz se escucha como apagada o "lejana". Paradójicamente, tu propia voz puede sonar más fuerte porque la vibración viaja por el hueso del cráneo sin competir con el ambiente. Muchas personas con pérdida conductiva escuchan mejor en sitios ruidosos, un fenómeno descrito hace más de un siglo y conocido como paracusia de Willis.

Tratamiento

Es el tipo de pérdida con más posibilidades de revertirse. Un tapón de cerumen se extrae en consulta. Una otitis se trata con medicamento. Una otosclerosis puede operarse mediante estapedectomía. Cuando no hay solución quirúrgica posible, los audífonos funcionan excepcionalmente bien porque la cóclea está intacta y solo necesita más volumen.

Pérdida auditiva neurosensorial

Es el tipo más frecuente en adultos y el que casi siempre viene a la mente cuando se habla de "sordera por edad". El problema está en la cóclea —donde están las células ciliadas que convierten vibración en señal eléctrica— o en el nervio auditivo.

Causas más comunes

  • Envejecimiento (presbiacusia)
  • Exposición crónica a ruido fuerte: laboral, recreativo, audífonos a volumen alto
  • Trauma acústico agudo: un disparo, una explosión, un concierto pegado al parlante
  • Medicamentos ototóxicos (algunos antibióticos aminoglucósidos, quimioterapias con platinos)
  • Infecciones virales: rubéola congénita, paperas, citomegalovirus
  • Genética (algunos tipos hereditarios aparecen en la adultez)
  • Enfermedad de Ménière
  • Tumores como el schwannoma vestibular, poco frecuente pero importante de descartar

Por qué no se "cura"

Las células ciliadas de la cóclea no se regeneran. Una vez se dañan, el daño es permanente. Eso explica por qué la pérdida neurosensorial es la que más se cronifica y la que más requiere audífonos o implantes.

Hay líneas de investigación con terapia génica y regeneración celular, pero a 2026 ninguna está aprobada para uso clínico en humanos. Si alguien te promete "curar" una pérdida neurosensorial con suplementos, vitaminas o medicina alternativa, desconfía.

Cómo se siente

Los sonidos se perciben distorsionados, no solo más bajos. Es típico el "te escucho pero no te entiendo": las palabras llegan, pero no se separan unas de otras, sobre todo en ambientes con ruido de fondo. Las consonantes agudas (s, t, f, k) son las primeras en perderse.

Tratamiento

Audífonos digitales para pérdidas leves a severas. Implante coclear para pérdidas severas a profundas que ya no se benefician de audífono. La elección no es trivial y la decide el especialista basándose en la audiometría, la discriminación del lenguaje y las expectativas del paciente.

Pérdida auditiva mixta

Es la suma de las dos anteriores: hay un componente conductivo y un componente neurosensorial al mismo tiempo. Por ejemplo, una persona con presbiacusia que además desarrolla otitis crónica, o un paciente con otosclerosis avanzada que termina invadiendo el oído interno.

El tratamiento ataca primero el componente reversible —cirugía, medicación, retirar el bloqueo— y luego compensa el remanente neurosensorial con audífono. En algunos casos, ese audífono es de conducción ósea (BAHA), porque la vía aérea sigue comprometida.

Cómo se identifica cada tipo en la audiometría

El audiograma no es solo una gráfica con líneas. Es la radiografía de tu audición y separa los tres tipos con claridad:

  • Conductiva: la línea de vía aérea (lo que escuchas por el oído normal) está baja, pero la línea de vía ósea (lo que escuchas por vibración en el cráneo) está dentro de lo normal. La distancia entre las dos —el gap aéreo-óseo— es la firma de la conductiva.
  • Neurosensorial: ambas líneas, aérea y ósea, están bajas y juntas. No hay gap.
  • Mixta: ambas líneas están bajas y además hay gap entre ellas.

Si ya tienes un audiograma reciente y no entiendes qué tipo de pérdida tienes, en próximos artículos del blog te explicaremos cómo leerlo línea por línea sin necesidad de ser médico.

Qué tratamiento aplica para cada tipo

TipoTratamiento principalAudífonoImplante
ConductivaMédico o quirúrgicoExcelente respuestaRara vez
Neurosensorial leve a severaNo reversiblePrimera opciónNo de entrada
Neurosensorial profundaNo reversibleLimitadoCoclear si cumple criterios
MixtaTratar primero el conductivoA veces de conducción óseaCaso a caso

El error más frecuente es pensar que "el audífono lo arregla todo". No es así. Un buen audiólogo te dirá primero qué tipo de pérdida tienes, qué parte es recuperable y qué parte hay que compensar.

Cuándo consultar y con quién

Si has notado cualquiera de estas señales, no esperes:

  • Sensación de oído tapado que no cede en una semana
  • Zumbido nuevo en uno o ambos oídos
  • Pérdida auditiva súbita: es una urgencia, tienes 72 horas
  • Dificultad para entender conversaciones en grupo
  • Subes el volumen del televisor más que el resto de la casa
  • Te cuesta hablar por teléfono con ciertas voces

Lo correcto es una valoración audiológica completa con un audiólogo o fonoaudiólogo certificado. Si hay sospecha de causa médica de fondo, también con un otorrinolaringólogo. En el directorio de profesionales OírConecta puedes encontrar especialistas verificados en tu ciudad.

Para profundizar en clasificación oficial y datos globales, la Organización Mundial de la Salud mantiene una ficha actualizada sobre sordera y pérdida de la audición que vale la pena revisar.

Conclusión

Saber qué tipo de pérdida auditiva tienes no es un dato académico: define si tu solución pasa por una cirugía, por un audífono, por un implante o por una combinación. También define el pronóstico: cuánto puede mejorar y qué puedes esperar realista.

Si todavía no tienes una audiometría reciente, ese es el punto de partida. Agenda una valoración con un especialista verificado de la red OírConecta y dale claridad a tu audición antes de tomar cualquier decisión.

Encuentra un audiólogo cerca de ti →

Etiquetas

pérdida auditiva
tipos de hipoacusia
audiograma
diagnóstico audiológico
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